SAN FRANCISCO — El gobierno de Obama rescindió una regla que amenazaba a empleadores con someterlos a procesos legales a menos que despidieran a trabajadores cuyos números de Seguro Social eran diferentes a los incluidos en una base de datos del gobierno.
Este mandato del presidente de los Estados Unidos acabó con una batalla de dos años en una corte federal en San Francisco. Aunque el Departamento de Seguridad Nacional retiró formalmente la regla de “no compaginación” el 8 de octubre, el gobierno apoya otro programa que permite a empleadores comparar los nombres de sus empleados con documentos electrónicos que se supone señalarán casos de trabajadores indocumentados.
La participación en ese programa, conocido como E-Verify, es voluntaria para la mayoría de las empresas pero obligatoria para las 170 mil compañías con contratos federales y sus subcontratistas.
La semana pasada, un comité de la Cámara de Representantes y el Senado votó a favor de extender el programa E-Verify por tres años más.
La Cámara de Comercio de los Estados Unidos está retando el alcance del programa en una corte federal en Maryland.
“E-Verify tiene muchos de los mismos problemas que la regla de no compaginación”, dijo Chris Calabrese, un abogado legislativo del grupo pro derechos civiles American Civil Liberties Union, que participó en la demanda en San Francisco.
Calabrese comentó que aunque los empleadores no enfrenten posible enjuiciamiento bajo el programa, miles de trabajadores corren el riesgo de perder sus puestos basado en “bases de datos que no son muy precisas”.
La Federación Estadounidense de Reforma de Inmigración, que apoya restricciones de inmigración, dijo que el gobierno ha determinado que E-Verify es confiable en 99.6 por ciento de los casos.
El grupo criticó al comité de conferencia de la Cámara de Representantes y el Senado por rehusarse a hacer el programa permanente.
La extensión de tres años es “un indicio más del esfuerzo del gobierno de Obama y de los líderes del Congreso de crear una pantalla de humo mientras desmantela todos los controles efectivos contra la inmigración ilegal”, dijo el grupo.
El gobierno del presidente George W. Bush propuso la regla de no compaginación en 2007, y dijo que fortalecería una ley de 1986 que prohíbe la contratación a sabiendas de inmigrantes indocumentados.
La regla hubiera dado a empleados tres meses para aclarar cualquier discrepancia entre los números de Seguro Social que presentaron a sus empleadores y los números en la base de datos de la Administración del Seguro Social.
Después de eso, cualquier empleador que no despidiera al empleado enfrentaría multas civiles y enjuiciamiento.
Los partidarios de los derechos de inmigrantes, sindicatos y la Cámara de Comercio se opusieron a la regla y dijeron que las discrepancias en la base de datos a menudo se debían a errores de oficina, cambios de nombre y confusión sobre nombres extranjeros.
El juez de distrito de los Estados Unidos, Charles Breyer, de San Francisco, ordenó un cese de imposición de la regla a nivel nacional en octubre de 2007, antes de que ésta entrara en vigor.
Los oponentes de la regla aplaudieron la decisión del gobierno de Obama de abandonarla.
[Traducción de Enlace]