Columnista Hiram Soto

  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious

Esta inversión es tu mejor protección en la crisis

Por: Hiram Soto, columnista
10:01 a.m. February 19, 2010

Las recesiones siempre dejan lecciones. Y ahora que la economía está dando muestras de vida, algunas de esas lecciones se están haciendo cada vez más claras: la mejor manera de protegerte de estos terremotos económicos es obtener una buena educación.

No es un concepto nuevo. Pero algunas de las cifras que se han dado a conocer recientemente sobre quiénes han sido los más afectados por el desempleo exponen lo alarmante de esta conexión.

La Universidad de Northeastern publicó un estudio que sugiere que el desempleo es un problema que afecta principalmente a la gente de bajos recursos, y que los empleados que ganan más han sentido muy poco las turbulencias del mercado laboral.

La tasa de desempleo nacional es ahora de 9.7 por ciento, pero según el estudio:

● Si tu ingreso se ubica en alrededor de 12 mil dólares anuales, la tasa de desempleo de tu categoría es de 30.8 por ciento.

● Para los que ganan hasta 20 mil dólares, el desempleo es de 19 por ciento.

● Para los que ganan hasta 50 mil dólares, el desempleo es de 9 por ciento.

● La relación inversa continúa hasta llegar al otro extremo, donde aquellos que ganan más de 138 mil dólares anuales tienen una tasa de desempleo de 3.2 por ciento.

Conforme mayor sea tu ingreso, menos probabilidades tienes de quedarte sin chamba. Y estudio tras estudio demuestra que las personas con mayores ingresos son aquellas que tienen más educación.

Este estudio pinta un panorama gris para quienes se ubican en la parte baja de la tabla porque mientras el resto de la economía se normaliza, ellos tendrán un camino más largo por recorrer debido a la mayor competencia que existe por trabajos.

Lo bueno es que la economía ha empezado a mejorar, aunque sea un poco.

“Está un poquito mejor”, dijo Irma Montañez, que trabaja en una compañía de seguros de auto en Barrio Logan. “La gente está empezando a regresar y ojalá y sigamos con este optimismo, aunque la gente sigue gastando sólo en lo que necesita”.

Esta semana hubo buenas noticias en el condado. Por primera vez desde abril de 2004, todos los indicadores económicos del condado subieron, de acuerdo con un análisis realizado por la Universidad de San Diego. Y lo que es mejor, algunas compañías ya comenzaron a contratar a trabajadores temporales.

Esto es un indicador importante porque demuestra que los empleadores están probando el mercado.

Intenté contactar a Gerardo Terríquez, un trabajador de la construcción que conocí a finales de 2008 y que estaba desesperado por encontrar trabajo para mantener a su esposa y cinco hijos. Quería saber cómo estaba, con la esperanza de que haya vivido algunas de estas buenas noticias.

Cuando lo conocí me contó que tenía que pedir prestado para completar una renta de 1,400 dólares mensuales, y se despertaba a las 5 de la mañana para ser el primero en presentarse en las compañías constructoras que estaban buscando a gente.

Con tristeza me enteré de que su situación ha empeorado. No pude platicar con él porque no tenía teléfono, pero una persona cercana a él me comentó que la familia vive en un cuarto y a duras penas completa la renta de 550 dólares mensuales.

Quiero pensar que tarde o temprano Terríquez encontrará trabajo. También que los salones de belleza tendrán más y más clientes, los restaurantes venderán más comida y la señora Montañez venda más pólizas de seguro.

Sería una pena no aprovechar las lecciones que nos deja esta recesión: la educación es esencial para sobrevivir los embates económicos de la misma forma que un edificio sigue de pie después de un terremoto fuerte.

Las pérdidas de empleos, casas y estilos de vida deben ser un recordatorio de que la educación es la mejor defensa y que debe ser la prioridad en cualquier hogar, especialmente para familias que por generaciones han vivido sumidas en la pobreza.