Suspect John Albert Gardner III pleads not guilty to rape and murder in connection with the death of Poway teenager Chelsea King during a brief court appearance in this frame grab from pool video.
Un caso que cautivó a la nación e instó a más de seis mil voluntarios a buscar a una estudiante de 17 años de Poway terminó trágicamente.
Las autoridades descubrieron el cuerpo de Chelsea King en una fosa poco profunda el martes cerca de Lake Hodges, aproximadamente media milla de donde ella había estacionado su auto antes de ir a correr en el Rancho Bernardo Community Park la tarde del 25 de febrero.
Un criminal sexual registrado, John Albert Gardner, fue acusado del homicidio y violación de King y quizá enfrente la pena de muerte si es declarado culpable.
Gardner se declaró hoy miércoles inocente de los cargos que le imputa la fiscalía de San Diego
Brent King, el padre de Chelsea, habló durante una vigilia a luz de vela el martes en la noche en la iglesia católica de St. Michael que atrajo a miles de personas.
“Uno de los apodos que siempre he tenido para mi hija es ‘mi ángel’”, dijo.
“Ella es mi ángel para siempre.”
Miles de personas portando velas se abrazaban llorosas acompañando a los padres de la adolescente, Brent y Kelly King, en una vigilia afuera de la Iglesia Católica San Miguel en Poway.
Brent King habló brevemente, agradeciendo a todos por sus esfuerzos para encontrar a su hija.
Gardner, de Lake Elsinore, se declaró culpable en mayo del 2000 de haber agredido a una vecina de 13 años.
Los fiscales señalaron que atrajo a la víctima a su casa con el ofrecimiento de mirar una película; la muchacha fue golpeada antes de que pudiera escapar y correr hacia la casa de un vecino.
Gardner pasó cinco años en prisión después de que los fiscales rechazaron el consejo de un psiquiatra para que recibiera una sentencia más dura, según documentos de la corte estatal.
Chelsea King fue descrita como una estudiante sobresaliente de la Escuela Secundaria Poway, ejecutante de corno francés para la Sinfónica Juvenil de San Diego, miembro del equipo de campo traviesa de su escuela y voluntaria en un programa de tutoría escolar.
Los King, que además tienen un hijo de 13 años, recordaron cómo se percataron de la desaparición de su hija.
Brent King había regresado a casa del gimnasio aproximadamente a las 5:30 p.m., a la misma hora que su esposa, Kelly, de 48 años, regresaba de la tienda de comestibles. Chelsea, quien siempre les avisaba sobre su paradero, no estaba en casa.
"Como era muy inusual que Chelsea no nos avisara o llamara para decirnos que iba a llegar tarde, simplemente tuvimos ese mal presentimiento", dijo Brent King.